Sin Pedir la Vez.
Autora: Norma Cecilia Acosta Manzanares.
Derechos reservados de la autora.
El mapa es aquí mismo,
en el parpadeo de una coma que salta de un siglo a otro
mientras alguien intenta hablarme en la orilla del presente.
No hay nostalgia, hay abismo:
soy la corriente que se desborda sin pedir la vez,
la frontera cruzada sin pasaporte ni memoria.
Tengo los libros abiertos
hace diez años,
respirando su propio polvo,
vibrando en notas al margen
que se niegan a cerrar el círculo.
Y la voz grabada al vuelo,
fragmentos de agua que atajo antes de que se evaporen,
porque mi tiempo no es un reloj:
es una constelación de islas remotas
que un rayo conecta en un segundo.
No me lamento de la mugre en el fondo de nada.
Yo soy la inundación.
Rompo la costura de la lógica
y me deshago en el aire,
irremediablemente,
incendiando las ideas
antes de que el resto del mundo
alcance a ver el humo.
Hirviendo.
Siendo.
Desbocada.
Memoria caudalosa que no archiva,
que no olvida,
que simplemente
vuelve a nacer.