La Exactitud Física de lo Humilde.
Autora: Norma Cecilia Acosta Manzanares.
Caracas, Venezuela.
No quiero continentes.
Rehúso el tacto del mármol,
su geometría fría.
Te elijo a ti:
tu mapa de fracturas,
el trazo secreto en tu palma,
la ciudad mínima de tus costuras,
y ese temblor que no se repite.
Hay una ley, un ángulo preciso:
tu sombra al mediodía corta el mundo en dos.
No es ciencia, es rito:
la parte prestada,
la porción de ausencia que yo habito.
Renuncio al volumen y al peso.
Lo vasto me amenaza.
Confieso mi culpa:
quiero lo que se agota,
tu pie de arena, tu cintura incierta,
el soplo que deshace y recompone.
No me hables de eternidad de acero.
Prefiero la grieta,
el papel de seda de tu espalda,
la luz que la perfora y la revela.
Allí se escribe el límite,
dulce, mortal, perfecto,
ya trazado:
tu calavera.